Orientaciones Pastorales Carta Circular 003

CARTA CIRCULAR 003
ALGUNAS ORIENTACIONES PARA EL EJERCIO DE LA PASTORAL EN LA DIÓCESIS DE NEIVA
CONSIDERANDO 

Teniendo en cuenta la realidad sanitaria y social que vive el mundo y en concreto nuestra diócesis de Neiva, obedeciendo las normas de las autoridades sanitarias del Gobierno Central, Departamental y Local; me permito ofrecerles algunas directrices, dirigidas especialmente a los presbíteros, comunidades religiosas y grupos apostólicos. Infortunadamente nos toca convivir con ese asqueroso virus, porque el remedio puede resultar peor que la enfermedad.


Sobra afirmar que se deben cumplir los protocolos sanitarios pertinentes. Se requiere que el Gobierno siga priorizando al Sector Salud para que todos los colombianos tengamos la garantía de atención médica y hospitalaria, a fin de que nunca nos sorprendan situaciones como las que estamos viviendo. Si es verdad, que es prioritaria la salud no debe descuidarse la economía. Las consecuencias del confinamiento en términos económicos, son desastrosas. Ningún dinero del Estado alcanza para responder la realidad social que afrontamos todos los colombianos. Las decisiones gubernamentales deben enmarcarse en situación de guerra, y la guerra es contra la pandemia del Coronavirus.

Tengamos en cuenta algunas consideraciones:


1. Teniendo en cuenta las últimas disposiciones del Gobierno Nacional, y la progresiva apertura del sector económico del país, se han venido abriendo diferentes servicios: notarías, papelerías, servicios públicos, etc. Considero, que en esa proporción deben abrirse los despachos parroquiales cumpliendo estrictamente el protocolo de bioseguridad. Le ruego a los señores párrocos, concretar con las autoridades locales y de policía lo pertinente.

2. Los templos se irán abriendo después del 25 de mayo de acuerdo con las normas del Gobierno. Los señores párrocos deben concretar lo pertinente con las autoridades locales y de policía. Se deben ir preparando físicamente los templos, para que guardando la distancia de dos metros entre personas y aplicando el protocolo de bioseguridad al ingreso, se puedan ir prestando los servicios religiosos.

3. Podría celebrarse la Eucaristía del sábado con el valor litúrgico de los textos y el sentido bíblico-teológico del domingo, e incluso entre semana, si a criterio del párroco lo ve indispensable y pastoral. Esta práctica sería transitoria. Por favor, nunca se vaya a entender que la Eucaristía del Domingo puede celebrarse en día diferente al octavo día o primero de la semana, de acuerdo con la experiencia de la Iglesia Apostólica y la Tradición viva de la Iglesia. No lo olvidemos. Tengamos en cuenta que “el sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado” (Mc 2,7).

4. Los Bautismos podrán celebrarse cualquier día de la semana y evitar, sobre todo en las parroquias, grandes aglomeraciones que puedan facilitar la transición del virus. Los párrocos deben estar atentos para no permitir el ingreso a estas celebraciones sino el número prescrito, atendiendo los protocolos sanitarios establecidos. Todo el Misterio de Salvación es Pascual, de modo especial, los Sacramentos de Iniciación que sólo deben celebrarse en la gran Noche de la Vigilia Pascual o dentro de la Octava de Pascua. Por razones pastorales se puede celebrar el Bautismo los domingos, día pascual por excelencia.

5. La celebración de los matrimonios, podrían realizarse teniendo en cuenta las normas de bioseguridad. Evítese aglomeraciones. Concrétese lo pertinente con las autoridades locales.

6. Las exequias pueden celebrarse siguiendo los protocoles que establecen las autoridades sanitarias. Los párrocos pueden hablar con la respectiva autoridad local, para contar con su colaboración. La celebración de la Eucaristía con cuerpo presente, estará sometida a las normas del Gobierno y en caso de acompañamiento de fieles, debe restringirse el número, a la familia del difunto. Por directrices del Gobierno Nacional, quien fallezca por Covid-19, es inmediatamente inhumado o cremado sin celebración de ningún rito religioso. Con relación a las inhumaciones, deben seguirse las normas establecidas por el Gobierno. El personal de área del cementerio deben estar con la ropa adecuada para poder cumplir su oficio. El responsable de la inhumación de los fallecidos por el Covid-19 es el gobierno, no la parroquia.

7. Mientras estemos en esta etapa de prevención frente a la pandemia que padecemos, no se debe atender el sacramento de la penitencia en confesionarios. Para atender este hermoso servicio, habrá que seguir los protocolos: mínimo dos metros de distancia utilizando el tapabocas y todos los elementos químicos que nos ofrece la ciencia médica para evitar un posible contagio. Sobra recordar, que no solamente uno puede estar contagiado sino que además puede ser transmisor del mismo virus. Se prohíbe por esta coyuntura, la unción de los enfermos, las confesiones en casas de familia, clínicas y hospitales, a excepción de los capellanes de los centros hospitalarios, que seguirán los protocolos respectivos del centro médico.

8. Se prohíbe atender en la casa parroquial a la feligresía, sólo se podrá hacer en el despacho parroquial y teniendo las debidas precauciones.

9. Por el momento, evitar las reuniones de grupos apostólicos, de niños y adolescentes en preparaciones para los sacramentos de la Eucaristía y de la Confirmación. Para ello, sin descuidar la hermosa tarea de la Evangelización, deben utilizarse los medios virtuales y también la entrega en físico de material catequético, para que los niños y adolescentes continúen el proceso de formación en la fe.

10. Los cursos prematrimoniales se seguirán ofreciendo cumpliendo las respectivas restricciones y protocolos de bioseguridad.

11. Así como van las cosas, la celebración del sacramento de la confirmación, dependiendo del número, se hará dentro de una celebración de la Palabra y en uno o más momentos.

12. Queda absolutamente prohibido, por el momento, distribuir la sagrada comunión en la boca; debe ofrecerse en la mano. Si la persona se niega recibir la sagrada comunión en la mano, sencillamente no se le debe dar la sagrada forma.
13. Los vasos sagrados deben prepararse personalmente por el celebrante. Procurar preparar los vasos sagrados personalmente, eviten que las hostias y los elementos litúrgicos sean manipulados por personas ajenas al celebrante. Si lo hace el sacristán, tengan cuidado para que se cumplan los protocolos sanitarios.

14. No olvidar que el SINE (Sistema Integral de Nueva Evangelización), debe seguirse implementando, aprovechando todo el material didáctico existente. Las comunidades que ya se están formando, deben sentir el acompañamiento y animación de su presbítero.

Aspecto Administrativo

1. El Arancel debe cumplirse a partir del mes de junio, con las normales limitaciones que padecemos y teniendo en cuenta la ayuda mutua que todos nos debemos dar. Teniendo en cuenta los recursos económicos de la Curia, a duras penas se puede sostener hasta el mes de junio sin ingresos. Esperamos con la ayuda de Dios, se vayan disminuyendo los sacrificios económicos que todos debemos asumir. Los dineros que maneja la curia, se seguirán manejando con mucha racionalidad, siempre buscando el bien común. ¡Cuidado: de donde se saca y no se echa, se acaba la cosecha!

2. La Vicaría de Pastoral está realizando un corto video, elaborado por los grupos apostólicos, para sensibilizar a nuestros fieles cristianos, en medio de la estreches que todos padecemos, a fin de que nos sigan dando su apoyo para el sostenimiento de las parroquias.

3. El mundo cambió. Entramos en una etapa de austeridad y de estrechez económica. Nunca como ahora, necesitamos ser austeros y manejar con mucha racionalidad el gasto. Gracias a las parroquias y párrocos que han fundado y alimentado el fondo parroquial, es como, de alguna manera, estamos afrontando esta época de “vacas flacas”. Evitemos quejarnos de todo; a cada problema, solución. Si lloras porque se ha ocultado el sol, las lágrimas no te dejan ver las estrellas. El Señor Jesucristo sigue en la barca a pesar del vendaval que estamos afrontando.

4. Por el mes de mayo se exoneran, una vez más, a las parroquias del aporte al sostenimiento del Seminario Mayor San Esteban. Si alguna parroquia nos puede dar una mano por el mes de mayo, le agradecemos inmensamente. El Seminario, por gestión del padre Rector y su equipo de colaboradores, no ha parado en su proceso de formación.

5. Entramos en un periodo de austeridad, como se indicó anteriormente. Seguramente, ya por el lapso de este año no habrá dinero para apoyar formación y capacitación de sacerdotes, empezando por el Señor Obispo.

6. Esta es seguramente una etapa de sobrevivencia; los proyectos de inversión en términos de mantenimiento de plantas físicas y de nuevas construcciones, tendrán que dar prioridad a las necesidades personales de los presbíteros y a las obligaciones en términos laborales y de servicios públicos de las parroquias.

7. No podemos descuidar los aportes a la previsión social: riesgos laborales, salud y pensión. Recuerden que un descuido en estas obligaciones nos pueden generar un cúmulo de problemas. No olvidemos que debemos estar al día con el MASC, esto es un servicio personal.

Algunas indicaciones 

Volver a la Sagrada Eucaristía no es un acto irresponsable en medio de la horrorosa pandemia que padecemos. La dimensión espiritual, es intrínseca a la persona humana y nunca como ahora se exige la experiencia de Dios. Las autoridades civiles, que deben velar por el bien común, tienen la obligación de colaborar para que las expresiones religiosas se puedan vivir en comunidad.

Conviene tener en cuenta, que si se han dado normas sanitarias para ser manejadas en los mercados, las tiendas, los supermercados y los bancos; ¿por qué no aplicarlas a los templos en la celebración de la Palabra de Dios y los Sacramentos? Ya se han reactivado algunos sectores de la economía, a saber: construcción, manufacturas, sector agropecuario. 

Todas estas normas de distanciamiento social pueden ser observadas al participar de la Eucaristía, máxime cuando la mayoría de los templos son lugares amplios y aireados. Para la reapertura de los templos y capillas en la Diócesis de Neiva, se seguirán todas las normas sanitarias expedidas por las autoridades correspondientes, para afrontar la pandemia Covid-19.

En cada templo o capilla se tendrán en cuenta, de forma rigurosa, los siguientes aspectos:

1. Distancia: será de dos metros entre las personas, tanto hacia los costados como hacia atrás y hacia adelante.

2. Ubicación: en cada banca se ubicarán máximo dos personas teniendo en cuenta las normas de distanciamiento.

3. La capacidad de personas dependerá de la cantidad de bancas de cada templo o capilla.

4. En cuanto estén ocupadas las bancas, no se permitirá el ingreso a más personas y el espacio que tenga cada templo.

5. Tapabocas: es requisito indispensable para ingresar al templo.

6. Desinfección: prevéase y ofrézcase un servicio de desinfección para ingresar al templo; al término de cada celebración se procede a la desinfección del lugar y del mobiliario.

7. Misa dominical: en los templos donde suele haber mayor afluencia de fieles, se multiplique el horario de las misas para no tener aglomeraciones.

8. Cubrir las especies: en la Eucaristía, concelebrada o no, cúbranse las sagradas especies con la tapa del copón y las palias. Los concelebrantes deben tener cada uno su purificador y deben comulgar por intinción. El presidente de la celebración comulgará también por intinción y el diácono o en su defecto el último sacerdote, consumirá el sanguis y purificará debidamente.

9. Palabras de la Consagración: el celebrante debe pronunciar las palabras de la consagración a una sana distancia de las especies del pan y del vino y, siempre utilizando el tapabocas.

10. Distribución de la sagrada comunión: no se hará de forma procesional, el ministro se acerca a cada banca para dar la comunión en la mano, a quien esté en disposición de recibirla. Para este momento el ministro debe utilizar el tapabocas.

11. Lavado de manos: antes de distribuir la sagrada comunión y terminada la misma, el ministro se lavará las manos con agua y jabón, utilizando además, un antibacterial.

12. Rito de la paz: se omite todo contacto físico y se dará la paz con una venia.

13. Intenciones de la misa: las intenciones se inscribirán previamente en el Despacho Parroquial o por medio magnético o electrónico.

14. Saludos: se evitará el contacto físico de los saludos antes y después de la celebración.

15. Salida: la salida del templo se hará de forma progresiva, guardando la distancia entre persona y persona.

16. Se suprime el uso del agua bendita. No se permite tocar ni besar las imágenes.

17. Se aconseja que los sacerdotes, adultos mayores, no distribuyan la Sagrada Comunión.

18. Afecciones respiratorias: las personas que tengan afecciones respiratorias, les rogamos se queden mejor en sus casas y sigan la transmisión de la Sagrada Eucaristía de modo virtual.

19. Recomendaciones: tener gel antibacterial en la mesa de la sacristía donde se ubican los ornamentos para la celebración, en la credencia y sobre el altar de la celebración eucarística.

 

Neiva, 11 mayo de 2020

 

+FROILÁN CASAS ORTIZ
Obispo de Neiva
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