Día de la Santa Cruz

DOMINGO 3 DE MAYO DE 2020

1. Canto

2. Ofrecimiento de la Santa Cruz

3. Señal de la Santa Cruz.

4. Oración a la Santa Cruz.

5. Canto Antes de iniciar los mil Jesús.

6. Oración.

7. Bendición.

8. Compartir

 

AL INICIAR CADA ROSARIO SE CANTA Y SE COLOCA UNA VELADORA Y SE DICE:

Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.

Terminado de contar un rosario completo se dice:

Un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:

“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

ORACION A LA SANTA CRUZ

Dios Todopoderoso que habéis sufrido la muerte sobre el árbol de la Cruz, por nuestros pecados, acompañadme.
Santa Cruz de Cristo, sed mi esperanza.
Santa Cruz de Jesucristo, tened piedad de mi.
Santa Cruz de Jesucristo, rechazad de mí, toda arma cortante.
Santa Cruz de Jesucristo, derramad sobre mí, todo bien.
Santa Cruz de Jesucristo, descartad de mi, todo mal.
Santa Cruz de Jesucristo, haced que alcance el camino de la salud.
Santa Cruz de Jesucristo, preservadme de accidentes corporales y temporales.

Que adore la Cruz de Jesucristo por siempre. Jesús de Nazaret crucificado, tened piedad de mi y haced que el espíritu maligno y nocivo huya de mi por todos los siglos amen.

 

En honor de la sangre preciosa de Jesucristo, en honor de tu Encarnación por donde puede conducirnos a la vida eterna, tan cierto como Jesucristo, nació el día de la Natividad y fue crucificado el Viernes Santo.

Esta oración fue encontrada en 1503 sobre el sepulcro de Nuestro Señor Jesucristo y enviada por el Papa al Emperador Carlos cuando partió en guerra a combatir los enemigos enviados a San Miguel en Francia.

Quien lea esta oración, quien la haga leer o la lleve sobre si, no morirá súbitamente, no se ahogara, no se quemara, ningún veneno podrá envenenarle, no caerá en manos de sus enemigos y no será vencido en las batallas.

Cuando una mujer se encuentra en alumbramiento, que oiga leer o lea esta Oración o la lleve sobre si, quedara rápidamente desembarazada, quedara siendo tierna madre y cuando haya nacido el niño, será preciso poner esta oración sobre su lado derecho, esta se levantara gozosamente.

Quien escriba esta oración para sí o para otros.

Yo lo bendeciré, dijo el Señor y aquel que se burle o la desprecie, hará penitencia.

Cuando esta Oración este depositada en un hogar, este será preservado del rayo; Quien lea diariamente esta Oración, será prevenido tres días antes de su muerte por un signo divino de la hora de su fallecimiento.


1. JESUS: HIJO DE DIOS (50 VECES)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice: Un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

2. JESUS: ERES MISERICORDIA (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.


3. JESUS: ERES EL CORDERO (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

4. JESUS: ERES NUESTRA PAZ (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.


5. JESUS: ERES EL MESIAS (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

6. JESUS: ERES NUESTRO DIOS (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.


7. JESUS: ERES LA VERDAD (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

8. JESUS: ERES NUESTRA PUERTA (50 Veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.


9. JESUS: ERES EL CAMINO (50 Veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

10. JESUS: ERES LA VIDA (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.


11. JESUS: ERES NUESTRO MAESTRO (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

12. JESUS: TEN PIEDAD DE NOSOTROS (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.


13. JESUS: EN TI CONFIO (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

14. JESUS: ERES EL SEÑOR (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.


15. JESUS: ERES NUESTRO SALVADOR (50 Veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

16. JESUS: ERES NUESTRO CONSUELO (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.


17. JESUS: ERES NUESTRO AMIGO (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

18. JESUS: ERES NUESTRA ESPERANZA (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

 

19. JESUS: ERES NUESTRO HERMANO (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

20. JESUS: ERES OBEDIENCIA (50 veces)
“Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer”. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contaras ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la siguiente oración:
“Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo”.
Jesús, Jesús, Jesucristo.
Jesús, mi Jesús por siempre
Jesús, Jesús en mi vida, Jesús en mi muerte.
Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

Se termina cada 50 veces con un canto.

 

ORACION POR LOS SACERDOTES ANTE LA SANTA CRUZ

Señor Jesús, en este día de la Santa Cruz, quiero entregarte a tus sacerdotes, para que sean ejemplos vivos de tu amor.
Que sus palabras sean las tuyas.
Que sus gestos sean los tuyos.
Que su vida sea reflejo de la tuya.
Que ellos sean hombres de Dios y hablen de ti a los hombres.
Que no tengan miedo al servicio, sirviendo a la Iglesia como Ella quiere ser servida.
Que sean hombres, testigos de tu amor eterno en nuestro tiempo, caminando por las sendas de la historia con tu mismo paso y haciendo el bien a todos.
Que sean fieles a sus compromisos.
Celosos de su vocación y de su entrega.
Claros espejos de la propia identidad y que vivan con la alegría del don recibido.
Te lo pido por tu Madre Santa María: Ella que estuvo presente en tu vida y te acompaño sufriendo silenciosamente en el camino al Calvario y en tu Santa Muerte.
Amén.

 

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