Lección No.3 Antiguo Testamento

GENERALIDADES DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Lograr una visión de conjunto no es fácil, y más de una obra que llevó muchos años en su constitución. Al comenzar este estudio es importante tener presente por lo menos estos tres elementos: el histórico, literario y teológico.

INTRODUCCIÓN

¿Qué es antiguo testamento?

Es importante iniciar recordando lo que significa la expresión testamento, traducción de la palabra griega diathéke, la cual desde la época helenística significaba la manifestación de la última voluntad del testador, con ella se quería señalar la disposición de Dios referente a la salvación los hombres. En este sentido, cuando se habla de Antiguo o Nuevo testamento se quiere expresar la antigua o nueva disposición de Dios acerca de la salvación de los hombres.

Antiguo Testamento puede significar varias cosas. Al menos, se puede hablar de tres sentidos:

En un primer sentido: A.T. puede ser toda la época histórica del mundo y, por lo tanto, a partir de Adán o, por lo menos, a partir de Abraham hasta la época de Jesús. Sería la historia que empieza en Adán o Abraham y termina con las vísperas de Jesús.

En un segundo sentido: A.T. puede ser una época histórica comprendida entre la aparición de Israel y Jesús. Israel aparece en el 1200 con los grupos tribales en Canaán a los que llega la fe en Yahvéh que trae el grupo de Moisés.

En un tercer sentido: A.T. es el texto. Es decir, la literatura aceptada como norma de fe por Israel y la comunidad judía, y luego por la comunidad cristiana. Texto que empieza a escribirse en siglo X a.C. y cuya escritura termina en la época de Jesús.

La Importancia del Antiguo Testamento

 

En muchos momentos la lectura del Antiguo Testamento fue dejada de lado, entre otras cosas porque no se estimaba suficientemente, al leerlo se presentaba problemas para entender ciertos temas. Por eso, se hace necesario se reconozca el valor que tiene dicha obra en la historia de la salvación y de esta manera poder darle la importancia que tiene. En este sentido, el Vaticano II aclara:

La economía del Antiguo Testamento estaba ordenada, sobre todo, para preparar, anunciar proféticamente y significar con diversas figuras la venida de Cristo redentor universal y la del Reino Mesiánico. Mas los libros del Antiguo Testamento manifiestan a todos el conocimiento de Dios y del hombre, […] Estos libros, aunque contengan también algunas cosas imperfectas y adaptadas a sus tiempos, demuestran, sin embargo, la verdadera pedagogía divina. Por tanto, los cristianos han de recibir devotamente estos libros, que expresan el sentimiento vivo de Dios, […] que inspirador y autor de ambos Testamentos, dispuso las cosas tan sabiamente que el Nuevo Testamento está latente en el Antiguo y el Antiguo está patente en el Nuevo.

Por eso se ha de evitar dos extremos al abordar el Antiguo Testamento: dar un valor absoluto a su contenido o prescindir en absoluto de él.

Problemas y valores del Antiguo Testamento.

Después de haber planteado la situación de que para muchos la lectura del Antiguo Testamento suscita serias dificultades se hace necesario se reconozcan algunos problemas y valores que él tiene de tal manera que se le de y reconozca la importancia que tiene sin demeritarlo por las dificultades que presenta.

Algunos problemas. A continuación se resaltan algunos problemas, sin que esto no signifique que sea los únicos:

Crisis entre Biblia y ciencias naturales. El acercamiento desprevenido a la Sagrada Escritura, y en especial al Antiguo Testamento, lleva a que se cree un conflicto y se le busque hacer responder preguntas que no corresponden a la Sagrada Escritura. Mientras a ella hay que preguntarle los por qué y los sentidos a la ciencia se le pregunta los cómos. Este conflicto se soluciona teniendo clara la afirmación de Juan Pablo II, cuando afirma “la fe y la razón son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad.”

Los problemas históricos. Esta dificultad nace de la cuestión de que la Biblia no es un simple texto de historia sino una historia de salvación, en este sentido las palabras y los hechos narrados tienen de fondo una intención que es lo que prima a la hora de la verdad. En este, sentido los acontecimientos históricos como tal son leídos a la luz de la fe.

Los problemas morales. Quien de forma desapercibida se encuentra con textos bíblicos que presenta casos escandalosos, como por ejemplo narraciones escandalosas (Gn 12, 10-12; Jue 4, 17-22), oraciones que reflejan sentimientos de venganza (Salmo 137), blasfemias (Jb 9, 23) y mandatos y prácticas inmorales (guerra santa Dt 20, 13s); fácilmente queda escandalizado. Para comprender esta clase de problemas se recomienda tener en cuenta que: el Antiguo Testamento tiene un aspecto profundamente humano, y que más que una obra histórica lo que es una experiencia religiosa, por eso se recomienda que discernir lo que es Palabra de Dios y lo que es el aporte del hagiógrafo.

Problemas teológicos, que se suscitan de textos leídos de manera aislada, por eso hay que buscar una interpretación del texto en su conjunto de tal manera que asuntos nacionalistas no impidan una visión universalista o una misericordia parcial por un pueblo termine minando la infinita misericordia de Dios.

Valores del Antiguo Testamento.

Pero la cuestión no puede quedarse en la sola acusación de faltas. Hay que reconocer también los valores que éste posee. Entre ellos cabe resaltar:

El Antiguo Testamento ayuda a conocer a Dios. Es el mayor valor, así lo reconoce el mismo Vaticano II cuando afirma: “los libros del Antiguo Testamento […] muestran a todos el conocimiento de Dios”. Ante la pregunta de ¿quién es el Dios del Antiguo Testamento? Muchos responden con una imagen negativa de Dios olvidando toda la rica experiencia de esta parte de la Biblia.

El Antiguo Testamento comienza no tanto con una definición como tal sino con una autodefinición “ÿo soy el que soy” (Ex 3, 14; 33, 19) la cual va enriqueciendo hasta llegar a afirmar “Yahveh pasó por delante de él y exclamó: « Yahveh, Yahveh, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad, que mantiene su amor por millares, que perdona la iniquidad, la rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes; que castiga la iniquidad de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación» (34, 6-7). Es así como Dios se autodefine, con cinco adjetivos que resaltan su compasión, clemencia, paciencia, misericordia y fidelidad.

El ejemplo de unos hombres. Como segundo gran valor se indica que el Antiguo Testamento enseña a vivir la fe con el ejemplo de personas concretas. Hombres que en momentos de felicidad, tristeza, angustia vivían su fe a la altura.

La dimensión sociopolítica. El Antiguo Testamento ayuda a descubrir la dimensión sociopolítica de la fe. En este sentido su mensaje se convierte en el grito de la conciencia para muchos hombres de hoy que comenten grandes injusticias. Una verdadera revolución social se podría dar si se aplicará el mensaje de esta maravillosa pieza de la Sagrada Escritura.

Ayuda a comprender la figura de Jesús, pues al conocer el contexto en el que actúa Jesús se comprende más claramente su mensaje. De esta manera no se puede hacer a un lado este primer momento de la revelación hecha por Dios. Teniendo presente el Antiguo Testamento muchas de las acciones de Jesús entran en su contexto, lo mismo se puede decir de las palabras que usa en su discurso. Cuando se realiza un acercamiento a la primera parte de la Sagrada Escritura, resulta más fácil al lector comprender lo que Jesús quiere expresar.

RECORRIDO POR LA HISTORIA DE LA SALVACIÓN DEL ANTIGUO TESTAMENTO

La experiencia de Dios que quiere expresar el Antiguo Testamento se ubica dentro de la historia y tiene su punto de partida allí. El lector actual no puede desconocer que para el israelita más que una historia de lo que se trata es de una historia de salvación: la experiencia de fe no es una teoría abstracta, sino que es fruto de las experiencias que hicieron los hombres con Dios a lo largo de la historia. Es una historia de intervenciones de Dios para salvar a los hombres. Es una Historia de Salvación, que culmina en Jesús, después de muchas etapas de una larga preparación de su Venida.

 

Principales momentos históricos del Antiguo Testamento. Aunque en un apartado anterior ya realizó toda una disertación sobre la historia de Israel, lo que se va ha realizar a continuación es mencionar los principales acontecimientos para la vida de la comunidad.

 

Época de los Patriarcas (2000-1700 a. C). Corresponde al primer momento de la historia de Israel, de la historia de salvación. Dios llama a un hombre y le promete una tierra, una descendencia (bendición Gn 12, 1s) y forma con él, el inicio de una futura nación. A este periodo corresponden personajes como Abraham, Isaac, Jacob y José y cuyas historias se narran en el libro del Génesis.

El Éxodo y la Alianza (1250 a.C).El pueblo ha bajado a Egipto, se ha hecho fuerte y numeroso, pero ha sido hecho esclavo. Dios se conmueve de él, escucha sus lamentos y los libera por mano de Moisés. El éxodo y la alianza son los dos acontecimientos fundadores del pueblo de Israel, son los que marcan la vida y la identidad de su ser y quedaran grabados en su memoria. Todo girará en torno a si son fieles o infieles a la alianza.

La Conquista (1210 a. C). El largo proceso por el desierto culmina con la conquista de la tierra prometida que para muchos historiadores no es de manera violenta. Este proceso es liderado por Josué, el que sucede a Moisés.

Los Jueces (1200-1020 a. C). Después de haber llegado a la tierra prometida, el pueblo necesita de unos lideres que vayan consolidando su identidad, de esta manera Dios va suscitando lideres carismáticos que van orientando y sobre todo que van dirigiendo la acción del pueblo en la tarea de defenderse de los ataques de los pueblos vecinos. Esta necesidad de liderazgo la remediaron los jueces que, o bien se acreditaban por sí mismos (Otniel, Ehód), o bien eran llamados por su tribu (Jefté) o por algún profeta (Débora inspira a Baraq para que luche), o bien recibían el encargo a través de una teofanía (Gedeón, Sansón).

La Monarquía y los tres primeros reyes de Israel. (1020-932 a.C). El pueblo de Israel va evolucionando, se hace necesario que también se desarrolle la administración de sus destinos. De esta manera surge la monarquía que tendrá su esplendor durante el periodo que permanece unido el pueblo. Se destacan los tres primeros reyes, Saul, David y Salomón, en cuyo periodo Israel vera un gran esplendor debido a que no habían potencias que menguaran su desarrollo.

Cisma político y religioso (932 a.C). A la muerte de Salamón, la unidad del pueblo no se ha consolidad y la acción de su hijo, Roboam, no es suficiente para mantener la unidad de la nación. El pueblo se divide en dos: al norte con diez tribus y el sur con una. De esta manera, la unidad desaparece para siempre.

Dominación Asiría y fin de Israel. A mediados del siglo VIII a.C. comienza a surgir Asiria que inmediatamente comienza a desplegar su acción en las fronteras sometiendo a los pueblos vecinos. La presión sobre Israel (norte) termina en el año 722ª a.C. Cuando Asiria somete a este pequeño y débil reino, ya jamás volverá a surgir.

Dominación Babilónica y fin de Judá. El reino del sur logra mantenerse, aunque sometido a duros gravámenes. Comienza a surgir en el escenario internacional otro imperio: Babilonia que poco a poco va desplazando a los asirios hasta que en el siglo VI somete a Judá.

 

Dominación Persa y vuelta del destierro (539-332). Pasada la primera mitad del siglo VI entra en el escenario el imperio persa y se va debilitando el imperio babilónico, hasta que el 539 sus provincias pasan a la administración persa. Para este nuevo imperio, la libertad religiosa esta entre sus principios pues con esto pretende tener más control de las provincias. Bajo la tutela del imperio y con la administración de Esdras y Nehemías, los judíos comienzan a reconstruir su pueblo: tradiciones, templo, y fortalecer de esta manera su identidad.

Palestina bajo el dominio griego (332-63 a. C). Entra al escenario político otra administración: los griegos, quienes con Alejandro Magno terminan en el 333 dominando todo el mundo conocido, éste accedió al poder a los veinte años y en sólo trece años “creó un mundo nuevo”.

 

A la muerte de Alejandro Magno, sus generales los llamados Diadócos (sucesores) se repartieron el imperio concediéndose el título de rey (1M 1,1-10; Dn 11, 3s). En Babilonia consiguió encumbrarse a la dignidad de dignatario Seléuco, antiguo soldado de Alejandro, iniciando de este modo la era seléucida. Paralela a esta dinastía se desarrollaba la dinastía de los Ptolomeos o Lágidas que gobernaban desde Egipto fundada por Ptolomeo I, pero fue Ptolomeo II Filadelfo (283-246) quien da al país de Palestina su peculiar fisonomía helénica. Sin embargo mostraron benevolencia con los judíos y sus instituciones.

La rebelión de los Macabeos. Pronto la paz se acaba, debido a estratagemas políticas. La administración de Antioco IV deja sentir su mano dura sobre la pequeña provincia de Palestina: la helenización se debe acelerar, se gravan más impuestos. Comienza así una dura persecución para los judíos que pronto comienzan también a defenderse a través de un movimiento que surge: los macabeos, quienes no se dejan amedrentar ante la dureza de los dominadores y logran cierta independencia constituyendo la dinastía asmonea.

Palestina bajo el dominio Romano (63 a.C). Resultado de la guerra fraticida de Hircano II y Aristóbulo II fue la perdida de la libertad que con tan enormes sacrificios habían conquistado los Macabeos frente a los sirios y que ahora cae frente a los romanos, pues mientras los dos hermanos guerreaban entre sí, Pompeyo había emprendido una marcha a través de Asia llegando hasta Damasco.

La situación creada por Pompeyo el año 63 a C. se modificó bajo Julio Cesar, quien lo derrotó y a quien Hircano II se unió enviando 3000 hombres en su ayuda en una situación apurada en Egipto logrando que se le nombrara etnarca de los judíos, de modo que el país recibió a partir del 47 a.C, cierta libertad política.

Ese mismo año 47, iniciaba su carrera ascendente Herodes, hijo de Antípatro mayordomo de Hircano, quien a fuerza de astutas intrigas y entregas de dinero consiguió que el Senado lo nombrara rey de Judea (40 a .C). Tras haber derrotado a sus enemigos exteriores, acometió la tarea de eliminar también a los adversarios entre los que se incluían los asmoneos. Desarrolla además una importante e incomparable actividad constructora de ciudades y templos. En su último testamento, el monarca dividió el reino entre tres de sus hijos: Arquéalo y Herodes Antípas, habidos de su cuarta mujer, y Filipo, de la quinta mujer, contemporáneos todos ellos de la actividad pública de Jesús.

De una historia a una profesión de fe. El pueblo de Israel ve en la historia la acción de Dios, por eso su credo no es un simple contenido de fórmulas sino sobre todo su historia. Esta experiencia que tienen de Dios la convierten en su credo religioso (Cf. Dt 26, 1s). Dios camina con ellos y esa es la experiencia que ellos plasman tanto en su culto como en la expresión de la fe.

 Reflexión Personal

Para ti: ¿qué significa el Antiguo Testamento?

 

¿Qué es lo que más valoras del Antiguo Testamento?

 

En tu oración personal, ¿cómo valoras las oraciones del Antiguo Testamento?

 

¿Por qué es importante el Antiguo Testamento?

 

 

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