Lección No.2 Vocabulario Bíblico

 

 


Alianza: (Berit): Dios quiere llevar a los hombres a una vida de comunión con él. La alianza en la teología bíblica es el pacto entre Dios y el pueblo, conlleva la bendición y protección por parte de Yahvé a cambio de que el pueblo permanezca obediente y fiel a él. En el Nuevo Testamento, es Jesucristo, quien por su muerte en la cruz, hizo una alianza en favor de la redención de la humanidad. Muchas veces un pueblo se une a otro, para beneficio de ambos. Asumen, entonces, un compromiso de fidelidad mutua. Es así como los israelitas veían su unión con Dios. Sin embargo, debe quedar claro que es el pueblo el que necesita de la Alianza, del Pacto, porque Dios de por sí, permanece fiel.

Apócrifo: se califica como apócrifo a aquello no se encuentra aceptado en los cánones, y por tanto se considera falso. La palabra apócrifo se emplea con la misión de dar cuenta que algo o alguien resulta ser falso, fingido o un supuesto sin comprobación ni veracidad.


Biblia: del griego Biblos que significa: biblioteca – libros. La Biblia es un conjunto de libros sagrados escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo.


Canon. La palabra “canon” viene de la lengua griega κανών “kanon”, que significa “caña” o “vara”, y corresponde a la expresión “una caña recta que sirve para sostener derecha alguna cosa”. Para nosotros, es como una regla de fe para determinar si una cosa es verdadera o falsa; es el criterio de la verdad de una afirmación, es la medida, la norma o regla de algo.

El Canon de la Biblia es el catálogo o lista de los libros que la Iglesia considera inspirados por Dios, llamados, por lo mismo, libros canónicos.

 


Deuterocanónico. Los deuterocanónicos son textos y pasajes del Antiguo Testamento considerados por la Iglesia católica como canónicos (es decir aceptados como inspirados), y que no están incluidos en la Biblia hebrea.

Estos textos y pasajes (deuterocanónicos) aparecen en la Septuaginta —una Biblia griega datada entre los años 280 y 30 a.C. —, este era el texto utilizado por las comunidades judías e israelitas de todo el mundo antiguo que vivían fuera de Judea (los judíos de la diáspora); la septaginta fue una versión muy usada por las primera comunidades cristianas .

Los deuterocanónicos del Antiguo Testamento son:
• El Libro de Tobías o Tobit
• El Libro de Judit
• El Libro de la Sabiduría
• El Libro del Eclesiástico, Sirácida o Sirácides
• El Libro de Baruc incluída la Carta de Jeremías (Baruc 6)
• El Libro I de los Macabeos
• El Libro II de los Macabeos
• Las “adiciones griegas” al Libro de Ester (Ester 10:4 al 16:24)
• Las “adiciones griegas” al Libro de Daniel
o La Oración de Azarías (Daniel 3:24-50)
o El Himno de los tres jóvenes (Daniel 3:51-90)
o La Historia de Susana (Daniel 13)
o La Historia de Bel y el Dragón (Daniel 14)

 


Elección. Sin la elección no es posible comprender nada del designio y de la voluntad de Dios acerca del hombre. En su infinito amor, Dios elige libremente un pueblo.

La experiencia de la elección es la de un destino diferente del de los otros pueblos, de una condición singular debida, no a un concurso ciego de circunstancias o a una serie de éxitos humanos, sino a una iniciativa deliberada y soberana de Yahveh. El vocabulario clásico de la elección (heb. bahar y sus derivados) es inseparable de la alianza y expresa a la vez el carácter único (solo entre tantos otros) donde Dios se fija en un pueblo y lo escoge de entre una multitud. No es una elección que discrimine, es una elección que incluye: “en ti serán benditos todos los pueblos de la tierra” (Gn 12, 3)

Escritura. «Lo que he escrito, está escrito» (Jn 19, 22). Lo que llamamos “Sagrada Escritura” – o la Biblia- es el conjunto de Escritos sagrados inspirados en la Primera Alianza y en la Nueva Alianza de Dios con los hombres. Se denomina Sagrada Escritura al conjunto de libros que ponen por escrito lo que Dios ha revelado y así es aceptado por la comunidad creyente.

Evangelio. Para nosotros el evangelio designa ya el escrito que narra la vida de Jesús, ya el pasaje del mismo que se suele leer en la misa. La palabra Evangelio literalmente significa “buenas nuevas” Es el plan que Dios ha diseñado para salvar a los humanos pecadores de la separación eterna de Él.

En griego profano, evangelio significaba «buena nueva», particularmente anuncio de victoria: La paz romana, los principales acontecimientos de la vida del emperador, dios y salvador, se celebraban como otros tantos evangelios.

Con el tiempo la palabra «evangelizar» fue tomada por el lenguaje cristiano pero ya con un sentido más restringido: anunciar la salvación en nuestro Señor Jesucristo

Exégesis. El término exégesis corresponde a la palabra griega exéguesis que significa explicación, interpretación, y deriva del verbo ex-egeomai, dirigir, sacar fuera; por extensión, explicar, exponer, narrar.

La exégesis tiende a entenderse como el análisis histórico del contexto sociocultural del escrito para extraer con máxima fidelidad lo que estaba en mente de los redactores al escribir. Estudio los contextos: histórico y literario.

Géneros literarios. Los géneros literarios son los distintos grupos o categorías en que podemos clasificar las obras literarias atendiendo a su forma en que esta escrito.

“Géneros literarios son los modos de hablar de que se sirven los escritores de una determinada época, para expresar sus pensamientos”. En la Biblia hay muchos Géneros Literarios, o sea, maneras especiales de decir las cosas y de narrar los acontecimientos. Y es muy importante conocer en qué Género Literario está escrito un pasaje de la Biblia, para entender qué es lo que allí el autor quiere decir y significa.


Hermenéutica. Valiéndose de los aportes de la exegesis (contexto histórico y literario) realiza el ejercicio de encontrar sentidos “profundos” en las escrituras para aplicarlas a la vida moderna (contexto teológico).

La hermenéutica es la ciencia (episteme) que señala las reglas que el exegeta debe tener en cuenta en su ejercicio de contextualización.

Iglesia. En el mundo griego la palabra ekklesia, designa la asamblea del demos, del pueblo, como fuerza política.

En la versión de los LXX, por el contrario, la palabra designa una asamblea convocada para un gesto religioso, con frecuencia cultual (Dt 23; l Re 8; Sal 22,26): corresponde al hebreo qahal, empleado sobre todo por la escuela deuteronómica para designar la asamblea del Horeb (Dt 4, 10); de las estepas de Moab (Dt 31, 30), o de la tierra prometida (Jos 8, 35: Jue 20,2), y por el cronista (Nh 8,2) para designar la asamblea litúrgica de Israel en tiempo de los reyes o después del exilio.

Inspiración. En términos sencillos, suele definirse como “la acción que el Espíritu Santo ha ejercido en los escritores sagrados para determinarlos a escribir, con su concurso constante y bajo su influencia directa, las verdades que quería de este modo manifestar a los hombres”. Es la acción del Espíritu de Dios sobre los autores sagrados, en virtud de la cual sus escritos son Palabra de Dios.

“La inspiración Bíblica es aquella influencia del Espíritu Santo sobre ciertos hombres, escogidos por Dios para enseñar su voluntad, que los guardaba del error en la comunicación de todo lo que debía constituir una parte de la revelación divina.”

Cuando se dice que la Sagrada Escritura está inspirada se quiere expresar que a través de unas palabras humanas nos llega la misma Palabra de Dios.

El Catecismo de la Iglesia Católica en en No. 106 afirma: “Dios ha inspirado a los autores humanos de los libros sagrados. «En la composición de los libros sagrados, Dios se valió de hombres elegidos, que usaban de todas sus facultades y talentos; de este modo, obrando Dios en ellos y por ellos, como verdaderos autores, pusieron por escrito todo y sólo lo que Dios quería» (DV 11)”

Kerigma. En castellano, la traducción más próxima del término griego transliterado como “kerigma” (kerygma), es el de pregón.

En la tradición cristiano el término se usó para expresar el acto eclesial del anuncio del misterio pascual de Jesús de Nazaret para cada ser humano y todo el ser humano, con la finalidad de suscitar la fe en Él como Salvador y la adhesión a la Iglesia como comunidad.

El KERIGMA es el anuncio de la intervención o irrupción de Dios en la historia personal y de la comunidad creyente, y por tanto, la profecía del proyecto salvífico en el aquí y el ahora, tanto para suscitar con la fascinación la fe inicial, como para continuar la maduración de la fe. Por lo tanto, no cabe ya que entendamos o reduzcamos el KERIGMA a un “primer anuncio”.

Por KERIGMA comprendemos tres significados:
• El acto de comunicación de anuncio de vida y denuncia de la muerte;
• El contenido o mensaje (comunicación de vida),
• El acontecimiento o experiencia de Dios en quien escucha.

Magisterio. El magisterio de la Iglesia es el oficio conferido por Cristo a los Apóstoles y a sus sucesores de custodiar, interpretar y proponer la verdad revelada con su autoridad y en su nombre, y el conjunto de enseñanzas dadas en el ejercicio de ese oficio. Es un magisterio auténtico, porque ha sido instituido por Cristo, y vivo, porque tiene la permanente asistencia del Espíritu Santo.

Para realizar esta misión, Cristo concedió a los pastores el don de la infalibilidad, que poseen el Romano Pontífice y el Colegio Episcopal: la ejercen según distintas modalidades, cuando enseñan sobre la fe y las costumbres que se contienen en el depósito de la Revelación. Estas modalidades son:

a) según la forma de ejercicio: magisterio solemne, como las enseñanzas del Papa ex cathedra o de un concilio ecuménico; y magisterio ordinario;

b) según la extensión: magisterio universal, que se sostiene con un consentimiento moralmente unánime; o magisterio particular;

c) según el grado de autoridad: magisterio meramente auténtico, que es el de los pastores cuando actúan como tales; magisterio auténtico infalible, que es el magisterio solemne en verdades de fe que pretende definir, y el ordinario y universal cuando transmite la certeza de esas doctrinas

Mesías. El término «Mesías» proviene del hebreo מָשִׁיחַ (mashíaj, ‘ungido’), de la raíz verbal למשוח (mašáḥ ‘ungir’) y se refería a un esperado rey, del linaje de David, que liberaría a los judíos de las servidumbre extranjera y restablecería la edad dorada de Israel. Se le denominaba así ya que era costumbre ungir en aceites a los reyes cuando se los proclamaba.

El término equivalente en griego es χριστός (khristós ‘ungido’), derivado de χρίσμα (khrísma ‘unción’). El término griego, ampliamente utilizado en la Septuaginta y el Nuevo Testamento, dio en español la forma Cristo, que unida al nombre de Jesús, que los cristianos consideran el mesías definitivo, Dios Jesucristo.

El Mesías, por lo tanto, es el Ungido, un hombre con el espíritu de Dios. El concepto también se usa para nombrar a un ser enviado por el propio Dios que trae paz al mundo y que busca restaurar el Reino de Dios en la Tierra.

La existencia de un mesías aparece en diferentes religiones. Para los judíos, la llegada del Mesías es anticipada como una revelación de Dios hecha a través de la Torá. Los cristianos entienden que el Mesías vendrá como rey, restaurador y siervo de Dios, y creen que Cristo es el Mesías.

Monoteísmo. El monoteísmo es la creencia de que existe un solo dios. La palabra, como tal, se compone del prefijo mono-, que significa ‘único’; el vocablo griego θεός (theós), que traduce ‘dios’; y el sufijo -ismo, que indica ‘doctrina’.


Palabra de Dios. “Porque la Palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que una espada de dos filos: penetra hasta la división del alma y el espíritu, hasta lo más profundo del ser y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hb 4, 12). La Sagrada Escritura contiene la Palabra de Dios, es decir, el mensaje de Dios para la humanidad; mensaje de amor y de salvación.



Revelación. Es el acto de dar a conocer algo que anteriormente era desconocido.

El Compendio del Catecismo en el No.6 dice: “Dios, en su bondad y sabiduría, se revela al hombre. Por medio de acontecimientos y palabras, se revela a sí mismo y el designio de benevolencia que él mismo ha preestablecido desde la eternidad en Cristo en favor de los hombres. Este designio consiste en hacer partícipes de la vida divina a todos los hombres, mediante la gracia del Espíritu Santo, para hacer de ellos hijos adoptivos en su Hijo Unigénito”

La Revelación es el proceso mediante el cual Dios se da a conocer al hombre.

Salvación. La salvación es verse uno sustraído de un peligro en que estaba expuesto a perecer. Según la naturaleza del peligro, el acto de salvar tiene afinidad con la protección, la liberación, el rescate, la curación, y la salvación la tiene con la victoria, la vida, la paz.

Dios en su infinito amor decide salvar al hombre, rescatarlo de la muerte consecuencia del pecado. Jesucristo al morir en la cruz nos rescata de la muerte a la que estábamos condenados. Desde el mismo momento en el que el hombre peco, Dios en su infinito amor decide salvarlo. (Cf. Gn 3,15)

Señor. Compendio del Catecismo No.84: “En la Biblia, el título de «Señor» designa ordinariamente al Dios soberano. Jesús se lo atribuye a sí mismo, y revela su soberanía divina mediante su poder sobre la naturaleza, sobre los demonios, sobre el pecado y sobre la muerte, y sobre todo con su Resurrección. Las primeras confesiones de fe cristiana proclaman que el poder, el honor y la gloria que se deben a Dios Padre se le deben también a Jesús: Dios «le ha dado el nombre sobre todo nombre» (Flp 2, 9). Él es el Señor del mundo y de la historia, el único a quien el hombre debe someter de modo absoluto su propia libertad personal”


Templo. En todas las religiones es el templo el lugar sagrado, en el que la divinidad se hace presente a los hombres para recibir su culto y hacerles partícipes de sus favores y de su vida.

Desde luego su residencia ordinaria no pertenece a este mundo; pero el templo se identifica en cierto modo con ella, tanto que gracias a él entra el hombre en comunicación con el mundo de divina.

Este simbolismo fundamental se halla también en el AT, donde el templo de Jerusalén es signo de la presencia de Dios entre los hombres. Pero se trata sólo de un signo provisional, que en el NT será sustituido por un signo de otra índole: el Cuerpo de Cristo y su Iglesia.

Catecismo No.1199: “En estos templos, la Iglesia celebra el culto público para gloria de la Santísima Trinidad; en ellos escucha la Palabra de Dios y canta sus alabanzas, eleva su oración y ofrece el Sacrificio de Cristo, sacramentalmente presente en medio de la asamblea. Estas iglesias son también lugares de recogimiento y de oración personal”

Testamento. El término “testamento” equivale a “convenio”, en el sentido de un acuerdo entre dos partes; o, para ser más exactos todavía, a un “pacto”. “Yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo” (Jr 7, 23). Las expresiones “antiguo testamento” y “nuevo testamento” significan realmente “antiguo pacto” y “nuevo pacto”.

Tradición Apostólica. Compendio del Catecismo No. 12 “La Tradición Apostólica es la transmisión del mensaje de Cristo llevada a cabo, desde los comienzos del cristianismo, por la predicación, el testimonio, las instituciones, el culto y los escritos inspirados. Los Apóstoles transmitieron a sus sucesores, los obispos y, a través de éstos, a todas las generaciones hasta el fin de los tiempos todo lo que habían recibido de Cristo y aprendido del Espíritu Santo”


Verdad. Catecismo de la Iglesia Católica No.17: “107 Los libros inspirados enseñan la verdad. «Como todo lo que afirman los hagiógrafos, o autores inspirados, lo afirma el Espíritu Santo, se sigue que los libros sagrados enseñan sólidamente, fielmente y sin error la verdad que Dios hizo consignar en dichos libros para salvación nuestra» (DV 11).

 

ORACIÓN

Señor, tú nos dijiste: “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no anda en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”; nosotros te queremos seguir y conocer a través del conocimiento de las Sagradas Escrituras, concédenos luz para entender lo que a través de ellas tú nos quieres decir. Amén

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